jueves, 12 de marzo de 2015

Análisis Temático

En la historia colombiana se encuentra estrechamente relacionada con el “conflicto interno”. Tras onceavos intentos fracasados de diálogos de paz,  actualmente en la mesa de la habana con el Gobierno Santos, avanzan los diálogos. La agenda de discusión incluye por un lado; política de desarrollo agrario integral; participación política y garantías;  fin del conflicto; soluciones al problema de las drogas ilícitas; víctimas; y por último la implementación, verificación y refrendación. En ese sentido se permitirá de forma más óptima la restitución de tierras, pero no hay que olvidar que alternamente de fondo se discute el poder territorial entre insurgentes y Gobierno. Sin olvidar, otras situaciones del país como los territorios indígenas, campesinos y afros, también contenida en la repartición de la tierra o la expresión de la tenencia de tierras.


Mientras en la habana se discute el fin del enfrentamiento armado, dentro del país se comete atropellos a los derechos humanos frente a comunidades indígenas, con actos violentos de agresión física, arremetidas, puesto a que las comunidades exigen la recuperación de sus territorios ancestrales. Además de las políticas agrarias actuales frente a las que los campesinos se encuentran inconformes, contando además con la presencia de las trasnacionales, resaltando entonces el interés económico y político de los territorios, sin observar el desarrollo y soluciones realmente profundas estructurales en cuanto a la distribución territorial.


Entre tanto la restitución de tierras, por diferentes factores, se ha visto como un proceso lento y en algunos casos poco efectivo, por ejemplo en el caso de los Montes de María el líder de la restitución se encuentra amenazado. Otro caso en Córdoba, por denuncias de presencia de la guerrilla se frenaron 662 solicitudes de restitución. Aún sin desconocer  los procesos  que la URT (unidad de restitución de tierras) viene trabajando en 17 zonas microfocalizadas en Bolívar, en los municipios de El Carmen de Bolívar, San Jacinto, San Juan Nepomuceno y María la Baja, donde se han restituido más de 35.000 hectáreas a las víctimas del conflicto armado. En ese sentido el análisis parte de reconocer que algunas zonas que se están dando para la restitución de tierras son reservas forestales, que implicaciones tendría a largo plazo que se sigan repartiendo territorios, además cuando no se desconoce que de fondo existen intereses económicos del trabajo de la tierra, lo que en vez de mitigar las tensiones, se elevarían.



En los procesos de paz se reconoce el aporte económico de las entidades internacionales, existe un interés intrínseco por involucrar a todos los sectores y actores nacionales e internacionales en el proceso de reparación integral de las víctimas, ratificando así el compromiso nacional e internacional por buscar una paz definitiva. A pesar de la generosa donación efectuada como un trabajo conjunto del Banco Mundial y de la Embajada de Suecia, lo que debe ponerse en tela de juicio ante la luz pública es el papel que juega este suceso en la política del presidente Santos. Es decir, conjuntamente con su ardua labor por las víctimas, que fue uno de sus lemas para la reelección, Santos también se ha preocupado bastante por la imagen de inversión en Colombia desde un panorama internacional. Por lo que resulta imperioso observar este tipo de hechos desde una óptica crítica, más allá de la simple “dignificación de la persona”, y no negar que detrás de este procesos de paz, vienen intereses económicos internacionales para la explotación del territorio, para las multinacionales es necesario desarticular uno de los actores relevantes en el interior del conflicto armado, en este caso la FARC, para  el aprovechamiento de las parcelas, es importante que el estado colombiano no olvide nuevamente al campo colombiano y lo deje a merced de los entes internacionales, ya que la lista de transgresión a los derechos humanos se puede extender y perpetuar.
Aunque se reconoce las intenciones del gobierno por realizar una reparación integral a las víctimas, trascendiendo la mera restitución de tierras, para entrar a investigar las afectaciones económicas, sociales y psicológicas de los desplazados.  Es importante reconocer que el desplazamiento no es una acción exclusiva de los grupos de izquierda al margen de la ley, sino que por el contrario, en el territorio se encuentran intereses económicos respaldados por los paramilitares y multinacionales que pretenden realizar una explotación óptima de la tierra. Recordando la habilidad agricultora que se encuentra en nuestro país es importante iniciar una resignificación de la actividad, basada en la dignificación del campesino, de la defensa de los derechos de los pueblos ancestrales, de lo contrario el conflicto armado retornara a un eterno proceso cíclico, augurando nuevamente otros 50 años de enfrentamientos.

Para concluir, dentro del análisis coyuntural, de acuerdo a los ejes temáticos se han recurrido a noticias de fuentes alternativas como: radio macondo, el heraldo, página principal de restitución de tierras, el universal, rcradio, blog mi putumayo, el  espectador, el tiempo, el nuevo día, el espectador, rpt noticias, ministerio de agricultura, minuto 30, revista virtual pulzo y radio santafe.

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