miércoles, 22 de abril de 2015

¿la real transformación?


Se rescata que durante el período de gobierno de Juan Manuel Santos, se han abierto las mesas de diálogos para la paz en Colombia. Además de implementar la dinámica de restitución de tierras. Pero en los recientes reportes de diferentes medios de comunicación alternativos es inevitable no detenerse a un análisis de la problemática de los indígenas del Norte del Cauca, escenario en el cual ya se han dado informes de muerto  y un alto número de heridos. Es importante entender porque en dicha zona en los últimos días han aumentado los conflictos entre las entidades estatales y los campesinos e indígenas y en general la población civil.
Empecemos diciendo que el cauca es territorio estratégico para el tráfico de armas, drogas, además de ser aún así más estratégico para la ubicación de los grupos al margen de la ley, puesto que comunica tres municipios, cauca Tolima y Valle del Cauca, donde no existe una limitación geográfica,no se limitan al dominio de la carretera Panamericana y las salidas al mar. En este departamento se han acogido diferentes grupos  guerrilleros como: Las  Fuerzas Armadas Revolucionarias de  Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Ejército Popular de  Liberación (EPL), el Movimiento 19 de Abril (M-19), el Movimiento Quintín Lame entre otros. Parece ser que este territorio encadena una serie de acontecimientos inherentes de la realidad actual del conflicto.

¿paz para quién?


Colombia, en su recorrido histórico ha presentado un conflicto interno armado multicausal que ha abarcado diferentes problemáticas en torno al territorio. Sin embargo es de resaltar que las primeras guerrillas organizadas fueron campesinas, en defensa propia de  sus territorialidades y así mismo en defensa de la  madre tierra,  como oposición a  la economía estatal, a las políticas de las explotaciones, entre otras características.


Ésta última semana movimientos tanto campesinos, como indígenas, se han levantado en oposición a megaproyectos, pidiendo el respeto que merecen sus comunidades, la madre naturaleza y sobre todo a pedir devolución de sus territorios sagrados, como se les había asegurado (decreto 982). Estas organizaciones indígenas son participes  de la construcción y las tareas que requieren los tratado de paz que actualmente se desarrollan en la habana. ¿por qué? porque es una tarea de todos construir la paz y aún más cuando se requiere establecer los derechos de los pueblos originarios y las tierras campesinas, que en muchas ocasiones se han visto vulnerados, tanto por las políticas económicas como por el desplazamiento forzado, en convergencia con el conflicto armado.


En ese sentido es pertinente aclarar que los tratados de paz no es solo terminar el enfrentamiento armado, sino que los mismos, deben comprender inherentemente toda una reestructuración económica, política, de articulación entre organizaciones afros,campesinas, e indígenas. Ya que lo que se intenta construir es la paz, ¿ la paz para quien? cuando se pide equidad, derecho a los pueblos originario, respeto de los derechos y los territorios campesinos, que como se ha nombrado anteriormente se ha visto estos territorios afectados por políticas económicas, de proyectos, de usos específicos del suelo  a gran escala y de igual forma por el desplazamiento que genera el conflicto, desarraigando tradiciones, vidas completas que llegan a las ciudades a buscar una nueva suerte ajena.